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Elegir un Navegador GPS para el coche.

Más que el diseño y el peso del dispositivo, los factores que determinan la eficacia de un navegador GPS son la cobertura, el tamaño de la pantalla, el tipo de anclajes y la conectividad.

¡Quién se acuerda de la brújula! Desde hace unos años, este pequeño y eficaz dispositivo ha pasado a ser historia, y el culpable no es otro que un recién llegado que responde a las siglas de GPS. La revolución tecnológica vivida en los últimos años permite que en estos momentos nos podamos beneficiar de la localización de satélites para conocer la posición exacta en la que nos encontramos y el recorrido que debemos seguir hasta alcanzar el destino deseado, ya sea a pie o desde un vehículo. Su comodidad, efectividad y la popularización que han experimentado los precios contribuyen a que cada vez más conductores se animen a instalar un GPS en su coche, eso sí, a costa de otras fórmulas que en su día también experimentaron tanto éxito y demanda como la que gozan ahora estos dispositivos tan sofisticados.Aunque en estos momentos más de una generación no sepa a qué nos referimos, padres y abuelos seguro que recuerdan los clásicos callejeros; aquellos libros rebosantes de mapas que obraban en manos, casi en exclusiva, de los taxistas españoles. Y es que el callejero era un coto reservado para los conductores profesionales, aunque más tarde se popularizaría la versión de este manual de carretera en forma de guías para todos los públicos. Buscadores a la antigua usanza que, en ningún caso, alcanzaron el éxito que en la actualidad goza su homólogo digital para automóviles. Como ya indicaba el Barómetro de consumo 2007 de Fundación EROSKI , el 7% de la población en nuestro ya país dispone de un GPS.

Ahora bien, no todos los navegadores GPS son igual de útiles para todos los conductores. El mercado ofrece una amplia gama, incluida la específica para profesionales de la carretera, con precios muy superiores respecto a los que merece la pena pagar por un dispositivo similar para turismos. En este apartado conviene especificar que aunque se pueden encontrar GPS a partir de 100 euros, el precio de los más demandados oscila alrededor de los 200 euros y son los siguientes: Garmin Nüvi 200, Tomtom One y Navman S50. Hay que tener en cuenta que adquirir uno de estos aparatos a un precio elevado, que ronde por ejemplo los 600-700 euros o más, puede resultar frustrante, ya que la infinidad de opciones que ofrecen no harán más que dificultar su uso.

En el otro extremo, el riesgo se centra en la compra de un modelo inferior a las necesidades del conductor, puesto que es muy posible que lo sustituya por otro más moderno en pocos meses o incluso semanas. Por estas razones es muy importante conocer aquellos factores que determinan el modelo concreto para cada usuario. Un objetivo al que sólo se llegará mediante la elaboración de un mini cuestionario que el vendedor deberá contestar con todo detalle.

Antes de desgranar los parámetros que definen al navegador, es imprescindible conocer en qué consisten y cómo trabajan estos aparatos. Aunque se conocen popularmente como GPS, ésta es una acepción equivocada, puesto que GPS es una tecnología de posicionamiento ("Global Positioning System" o Sistema de Posicionamiento Global) que define en cada momento la posición sobre la Tierra de un dispositivo capaz de captar las señales de diversos satélites que dan vuelta a nuestro planeta. Y estos dispositivos son los navegadores GPS, cuya principal función es determinar el tiempo que transcurre en llegarles las señales de los satélites, calcular su posición y traducirla a los mapas que se muestran ante el usuario. A partir de estas funciones básicas, se añaden otras adicionales que ayudan a que su uso sea más sencillo y nos guíen hacia nuestro destino con una precisión casi exacta. Ambas características, comodidad en su uso y precisión, son fundamentales no sólo porque suponen un ahorro de nuestro tiempo, sino porque contribuyen a que el conductor estorbe menos al resto de conductores.

Son muchos factores a estudiar si se desea realizar una buena adquisición, más aún si se tiene en cuenta que los navegadores GPS evolucionan mes a mes e incorporan nuevas funcionalidades. A continuación se exponen los aspectos más importantes a tener en cuenta antes de tomar la decisión final sobre un modelo concreto:.

  • El tiempo de recepción de los satélites: cuando se enciende el GPS, éste tarda un tiempo que varía entre el medio minuto y los cinco minutos, o más, en localizar a los satélites y computar su señal. A partir de entonces podrá determinar tanto la posición del vehículo como la del destino. Con estos datos calcula la ruta y la aplica sobre los mapas que muestra. Por lo tanto es importante que el dispositivo tarde lo menos posible en recibir la señal de los satélites, ya que así se podrá iniciar antes la marcha. Otro factor interesante es el número de satélites que es capaz de detectar: cuantos más, mayor precisión ofrecerá.
  • La cobertura: la señal de los satélites GPS no traspasa muros. Por lo tanto no se recibe bien en calles estrechas o túneles, por ejemplo. Esto hace que muchos navegadores pierdan la conexión en estos lugares. Si la cobertura se pierde en un túnel, basta con salir de él para recuperarla, pero si se pierde en un entramado de callejuelas, el navegador puede dejar de guiarnos con eficacia. Por lo tanto es importante que estos aparatos se muestren lo más finos posible en este aspecto. De todos modos los navegadores actuales son capaces de calcular la posición del coche por su velocidad y reubicarlo sobre el mapa con rapidez cuando recuperan la cobertura.
  • El tamaño de pantalla: la pantalla es un elemento importante tanto por la comodidad que puede aportar como por la seguridad del conductor, ya que éste no debe distraerse haciendo esfuerzos por determinar lo que ve en el navegador. Por lo tanto debe optarse por una pantalla lo suficientemente grande. Esto nos ahorrará forzar la vista, y apartarla de la carretera y proporcionará una mayor superficie para que quepa en la pantalla un menú gráfico de las opciones que tiene el navegador.
  • Pantalla táctil: una pantalla con una buena superficie y que sea táctil es la mejor solución, pues se pueden visualizar las opciones de menú sin estorbar al mapa y pulsar sobre ellas con rapidez y eficacia, algo que no es tan habitual en los navegadores que incluyen teclado. Lo más apropiado es que con una ligera presión del dedo se active la opción elegida.
  • El anclaje: el GPS debe ir correctamente anclado en el salpicadero o el cristal de coche, de modo que no se pueda soltar en marcha y estorbar la conducción. Hay anclajes de fábrica que no ofrecen mucha fiabilidad, por lo que se acaba optando por comprar uno complementario con el consiguiente gasto extra. Otros anclajes son muy sólidos, pero resultan extremadamente complicados de montar y desmontar. Lo más interesante sería ver en la tienda el anclaje y comprobar que es tan sólido como sencillo.
  • La conectividad: es fundamental que el navegador tenga un puerto mini USB para conectar tanto el cable que va al cargador de la batería del coche como para comunicarlo en casa con el ordenador. Las baterías suelen durar entre dos y cinco horas en los modelos medios, por lo que de vez en cuando habrá que enchufar el navegador al cargador del mechero. Por otro lado, la conexión al ordenador es fundamental para actualizar los mapas por Internet o desde discos ópticos.
  • Ranura para tarjetas SD: la información de los mapas, así como su actualización, se puede introducir en el navegador mediante un cable o bien por tarjetas de memoria SD. Es recomendable que el dispositivo tenga ranura para leer las tarjetas porque facilita mucho la introducción de las actualizaciones.
  • Modo nocturno: cuando llega la noche la visibilidad se reduce, por lo que todos los navegadores tienen la opción "modo nocturno", con la que se ilumina la pantalla y se contrastan los colores del mapa para hacerse más visibles. Es importante que el cambio a dicho modo lo pueda hacer el navegador de manera automática.
  • Los mapas y su actualización: los navegadores vienen de fábrica con mapas básicos cargados que contienen información sobre el trazado de las carreteras y calles de las poblaciones, pero muchas veces carecen de detalles sobre puntos de interés para el conductor, como las gasolineras. Si no se actualizan estos mapas, no se obtiene esta información ni tampoco el navegador indicará los posibles cambios que se hayan hecho en la ruta, ya sean nuevas carreteras, desvíos o calles.
  • Fundas y bolsas transportadoras: puede parecer un complemento menor, pero no lo es. Una buena funda o una bolsa transportadora cómoda facilitará el transporte del navegador y evitará que se erosione con caídas o roces. Hay que tener en cuenta que nunca se debe dejar el navegador instalado en el anclaje cuando se aparca el coche, pues es un objeto muy preciado por los cacos. Por la misma razón, un navegador demasiado grande será difícil de esconder en el coche y también cargarlo para su transporte.

Fuente: lapoliza.com


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