Estrés académico, también parte de tu salud

Publicado el en Seguros de salud por Ana Roca| Sin comentarios

Estrés_por_exámenesYa se respira ambiente navideño, y sin embargo, hay una sombra que nos acecha, un peligro inminente se cierne sobre nosotros. Algo de lo que nadie habla, pero que siempre está ahí: el estrés por los exámenes de diciembre.

Pero no creas que porque hayas dejado atrás la dorada época del instituto, el estrés académico es algo de lo que no debas preocuparte. Es un asunto que afecta a la salud de todos, porque seguro que entre tu familia o amigos tienes contacto con –al menos- un espécimen de esa misteriosa especie que vive de noche,  duerme todo el día y aun así tiene sueño, no come nada que cueste más de tres euros y de lo que no desconozca, como mínimo, el origen de dos ingredientes, y que se pasa la vida en conflicto con el mundo: los denominados estudiantes. Estudiantes que en estos momentos se ven acorralados por un mal común, y que van a  contagiar a todos los que estén a su alrededor: la ansiedad por los resultados de los exámenes.

Advertencia

Y es que da igual que hablemos de niños de primaria que se están enfrentando a sus primeros exámenes, o universitarios, que ya son perros viejos en la materia, el estrés académico les afecta a todos. Y a ti, también te afectará. Porque no hay salud que pueda resistir los síntomas del estrés sin acabar tirándose de los pelos (a no ser que cuentes con algunos truquitos).

Así que esto es un aviso para todos los papás, abuelos, tíos, amigos y mascotas de los estudiantes: ¡HUID! Aunque bueno, siendo realistas, quizá no sea una opción viable. Por lo tanto, lo único que podéis hacer para luchar contra el estrés por los exámenes es mantener la calma y aumentar un poco -muchísimo- las dosis de paciencia, porque todos las vais a necesitar.

El estrés no es más que un mecanismo de salud mental, es lo que usa tu cuerpo para llamar tu atención y avisarte de que tienes que prepararte para algo importante. El problema suele venir cuando pasamos de la llamada de la naturaleza, y seguimos con nuestra vida sin pararnos a pensar que ya queda un día menos para el examen. Repetida esta situación a lo largo de tres largos meses lectivos, la cosa empieza a empeorar y es entonces cuando tenemos las primeras crisis de estrés académico, porque efectivamente nos damos cuenta de que deberíamos haber empezado a estudiar la primera vez que nuestro cuerpo nos lo dijo. Pero tranquilos, que aun habiendo llegado a este punto, hay solución.

Papás y mamás

Si tenéis una criaturita que esté en estas circunstancias, que no cunda el pánico, hay algunas cosas que podéis hacer para ayudarle a combatir el estrés académico:

  • Échale una mano a despejarse. El cerebro humano es como una máquina, no puede estar siempre a pleno rendimiento. Sácale a dar un paseo de 15 minutos y que se despeje, para que cuando vuelva a sentarse ante los apuntes tenga las pilas cargadas.
  • Ten siempre a punto chocolate negro en tu nevera. El chocolate negro combate contra el cortisol, la hormona que está directamente relacionada con el estrés. Un chute de cacao al cuerpo y verás cómo se relaja.
  • No le exijas demasiado. La mayoría de las veces el estrés viene causado por el miedo a no cumplir las expectativas, propias o de los demás. Nadie mejor que tú sabe hasta dónde puede llegar, no dejes que se duerma, pero tampoco le agobies con las notas que debe sacar, eso puede ser contraproducente y reducir su rendimiento.
  • Alimenta su autoestima. Otra de las causas que provocan el estrés ante los exámenes es la creencia que tienen los alumnos de que no van a ser capaces de sacarlo adelante. Hazle creer en sí mismo para que se sienta seguro.

Desdichados alumnos

  • Aprende a planificarte. El estrés no te atacará si tú te organizas y vas haciendo frente al estudio poco a poco. Ya sabes, divide –los apuntes- y vencerás.
  • Aprovecha los nervios. Trabajar bajo presión nos ayuda a mantenernos activos. Aprende a controlar tus nervios y no dejes que el estrés te nuble, utilízalo a tu favor para mantener la mente despierta.
  • Date un respiro. En medio de la estoicidad maratoniana de estudiarte todos los apuntes en tres días crees que cualquier momento alejado del libro es tiempo perdido. Error. Deja que tu cerebro descanse, date un paseo, escucha música, relájate. Aleja todo de tu mente y con ello, se irá el estrés.

 

Pero claro, no pidamos milagros, por muy cerca que estemos de la Navidad. Sin esfuerzo no hay recompensa, y sin estudio, no hay aprobado. Así que a estudiar, pero con mesura. Y a disfrutar del aprobado, y ahora ya sí, sin restricciones.

Si quieres ayudar a tus pequeños –o grandes- a superar sus exámenes, protege su salud y ayúdales a combatir el estrés académico. Y para quedarte todavía más tranquilo, contrata el Seguro de Salud de Lapóliza.com, cuidaremos de ti y de tu familia, para que solo tengáis que preocuparos de lo realmente importante.

 

Foto Flickr

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