Selfies y trastornos mentales: obsesión por la imagen

Publicado el en Seguros de salud por Ana Roca| Sin comentarios

selfieEn esta sociedad globalizada e interconectada en la que vivimos, los smartphones se han convertido en la droga del siglo XXI, para desesperación de las abuelas que tratan de reunir a toda la familia al menos una vez a la semana para la comida de los domingos, y lo único que ven son las cámaras traseras de multitud de modelos de móviles sentados a la mesa con ellas.

Y está claro que las nuevas tecnologías tienen multitud de ventajas para nuestra vida cotidiana (el Candy Crush nos ha ahorrado horas y horas de hacer cosas útiles, muchísimas gracias), pero también es cierto que este uso de los dispositivos móviles a todas horas puede llegar a convertirse en enfermizo.

La moda de retratar absolutamente cada momento de nuestra vida para compartirlo en las redes sociales es uno de los síntomas que indican que muy bien de la azotea, no estamos. Pero lo cierto es que esta práctica de los selfies puede ser un indicativo del padecimiento de una enfermedad mental: el Trastorno Dismórfico Corporal (TDC). Y detrás de estas complejas palabrejas lo que se esconde es la obsesión de una persona que cree que tiene un defecto físico –que en realidad es inexistente-, o considera que un defecto leve es mucho más grave de lo que aparece en realidad. Lo cual es un problema serio que llega a afectar al normal desarrollo de su vida cotidiana. (Pero no confundir este trastorno con la práctica habitual de imaginarse al jefe con cuernecillos de Lucifer, o a la suegra con verrugones de bruja piruja).

¿Hacerse selfies es una adicción?

Según los estudios, esta práctica de los selfies, aunque no es buena para la salud tampoco puede ser considerada una adicción. Los selfies infinitos y casi ininterrumpidos a lo largo de varias horas pueden ser un síntoma del TDC, porque aquel que lo padece está completamente pendiente de su apariencia para no mostrar ningún defecto, y esta es la clase de conducta que tienen los instagramers empedernidos: repetir y repetir hasta que consideran que salen completa –y falsamente- perfectos.

Lo cual es bastante preocupante, porque dos de cada tres jóvenes que sufren esta enfermedad mental (TDC), tienen una obsesión por los selfies.

Los selfies y nuestra sociedad actual

Aunque tampoco es de extrañar esa obsesión por las no-imperfecciones físicas en un mundo en el que el culto por la imagen es uno de los motores principales. El problema es que nos estamos preocupando tanto por depurar nuestra imagen para el exterior, que nos estamos olvidando de lo que llevamos dentro, que es lo que realmente importa. Este es el motivo por el que una práctica tan inocente como ocasional como empezó siendo el selfie, se haya convertido en un ritual obsesivo y rutinario en el que se encuentra inmerso un alto porcentaje de la población adolescente. Y aparte de la relación directa que tienen los selfies con el Trastorno Dismórfico Corporal (TDC), esta obsesión por la imagen conlleva, además, una pérdida de la autoestima y una inseguridad personal que también atacan directamente a la salud mental.

Estas patologías irán en aumento conforme se vayan perfeccionando todos los dispositivos a los que tenemos acceso. Pero no nos confundamos, el problema principal no son las nuevas tecnologías, es el uso patológico y compulsivo de las mismas.

No podemos limitarnos a vivir a través de una pantalla, ni reducir nuestras experiencias a un puñadito de pulgadas. Las nuevas tecnologías pueden ser un buen aliado, pero no dejes que sean ellas las que se conviertan en las dueñas de tu vida. Protege tu salud mental y sigue siendo tú quien lleve las riendas. Hazte selfies sólo de vez en cuando, en ocasiones especiales, como lo es la contratación del mejor seguro de salud con lapoliza.com. Y el resto del tiempo, déjate de selfies y disfruta del momento, que la mejor instantánea, ¡son tus recuerdos!

Foto Flickr

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>