Técnicas de cocción: ¡Hay vida más allá de los fritos!

Publicado el en Seguros de salud por Victor Martín| Sin comentarios

tecnicas_coccionTan importante como qué tipo de alimentos vamos a ingerir, ya queramos comenzar una dieta o simplemente para comer de una manera más saludable, es elegir la manera de preparar los alimentos. Tenemos que ser conscientes que la manera en que preparamos los alimentos varían los valores nutricionales cuando los ingerimos .Para arrojar un poco de luz a las diferentes técnicas con las que podemos preparar nuestros menús te traemos este artículo. ¡Que aproveche!

La plancha es  la técnica que solemos utilizar cuando queremos ponernos a dieta ya que no es necesario casi aceite, o en su defecto una muy pequeña cantidad que irá directamente sobre el alimento ya que si se aplica en la plancha el aceite se oxida antes. Prepara tus carnes, verduras, pescados y hortalizas en filetes o en trozos pequeños  con esta  rápida técnica (y cuando la plancha esté bien caliente).

El horno  otra de las cocciones que predominan en las dietas de control de peso. Tampoco se utiliza casi aceite y ofrece variantes tan deliciosas como el papillote (en la que el alimento se introduce en un sobre de papel de aluminio y se cocina en su propio jugo). También se suele utilizar para gratinar, opción que aumenta de manera considerable el número de calorías de los alimentos. En contraposición a la plancha, con el horno podemos utilizar piezas de carne más grandes, que se cocinarán de una manera homogénea. Intenta utilizar siempre piezas muy tiernas ya que con esta técnica el alimento pierde bastante agua. Otro truco para evitar la deshidratación del producto es añadirle la sal cuando comience a dorarse y de esta manera evitar la absorción del agua por parte de la sal. Suele ser un procedimiento más lento que la plancha, el tiempo también dependerá del tamaño de la pieza.

Si optamos por hervir los alimentos con una olla a presión estamos ahorrando una gran cantidad de tiempo. Unido a este pro encontramos el contra de la gran pérdida de nutrientes que sufre el alimento y que se quedan pululando dentro del agua de cocción (sobretodo minerales y vitaminas hidrosolubles). Si metemos las piezas dentro del el agua cuando esté hirviendo ya y en trozos grandes podremos minimizar los contras de este tipo de preparación.  Este tipo de cocción se utiliza sobre todo en pastas, arroces, legumbres, verduras pero también se utiliza para el marisco, la carne o el pescado. Como hemos comentado anteriormente, el tiempo de cocción depende de la utilización de la olla a presión y del tamaño del alimento.

La cocción al vapor evita los puntos flojos que aparecen en el hervido. El alimento no sufre una pérdida  de nutrientes ya que se cocina a partir del vapor que desprende el agua. Si le echas un buen puñado de hierbas y de especias al agua el alimento recibirá un extra de sabor y aroma. Es una preparación en la que no es necesaria la utilización de grasas. Para la preparación de verduras, pescado y marisco resulta ideal.

A la mayoría de gente le gusta disfrutar de una buena barbacoa. Cuando utilizamos las brasas para cocinar aprovechamos el sabor del propio alimento que se junta con el del humo que desprenden las brasas y que tan bien sienta, sobre todo, a la carne  (es muy importante quitar la grasa previamente a su colocación en la parrilla, ya que cuando ésta se funda y se mezcle con las grasas creará sustancias tóxicas. Tampoco es necesario utilizar grasa para cocinar de esta manera. Si queremos cocinar vegetales y evitar que se nos quemen la mejor opción es envolverlos con papel de plata, evitando así que las llamas lleguen a ellos.

Si no dispones de mucho tiempo o si tienes uno de esos días en los que te da una pereza horrible meterte en la cocina, la opción más rápida para preparar un plato sano y delicioso es el salteado. Añade una pizca de aceite a una plancha a fuego vivo e introduce en ella piezas pequeñas de verduras, carnes pescados… Si quieres que las verduras conserven lo máximo posible sus características nutricionales, retíralas del fuego cuando estén ligeramente al dente.

La mayoría de la gente usa el microondas solamente para calentar, o en un segundo término, descongelar. Es hora de empezar a utilizarlo de una manera diferente ya que puede cocinar todo tipo de alimentos en un período corto de tiempo. Es importante tener vigilado que el alimento se cocina bien por todos los sitios ya que en ocasiones la cocción no suele ser homogénea.

Las lentejas, el cocido o las patatas con costillas que tu abuela te preparaba de pequeño pertenecen a los estofados o guisos. Son cocciones largas a fuego muy lento para legumbres, patatas verduras y carnes muy tiernas. Se deben limitar las grasas cuando preparemos cualquier alimento con este método ya que se tiene que utilizar grasas sin caer en el error de abusar de ellas.

Por último, y no menos importante ya que es uno de los métodos de cocción más utilizados, tenemos Hay . Consiste en colocar el alimento en grandes cantidades de aceite hirviendo, por lo que sufrirá una importante subida en sus niveles de calorías. Los aceites más recomendables realizar los fritos son el de oliva y el de girasol, ya que el primero resiste mejor las altas temperaturas sin alterar sus propiedades y el segundo se adhiere menos a los alimentos. Se puede cocinar casi cualquier alimento de esta manera, eso sí, para evitar el exceso de aceite es aconsejable que los coloques en papel absorbente cuando lo retires del fuego.

Ya has visto que existen muchas maneras de cocinar alimentos y todas ellas son una buena elección, al igual que una buena elección es elegir un seguro de salud en el comparador de seguros de salud que tenemos a tu disposición en lapoliza.com

Foto: Flickr

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