Trucos para poder comer torrijas teniendo diabetes

Publicado el en Seguros de salud por Ana Roca| Sin comentarios

torrijas-con-diabetesHay algunas combinaciones que son potencialmente peligrosas: una noche de borrachera con los colegas y el número de teléfono de esa ex que te hizo la vida imposible (antes, durante y después de estar juntos), Mentos con Coca Cola, el Doctor Jekyll y mister Hyde, o la diabetes y las torrijas. Pero claro, en la época en la que vamos entrando parece ser cada vez más difícil resistirse a este dulce (muy, muy dulce) tan típico de la Semana Santa. Y es que las torrijas ejercen un influjo perturbador sobre nuestro apetito, y aunque queremos vivir alejados del pecado y mantenernos firmes frente a la tentación, al final siempre acabamos por descubrir que nuestro lado débil es más fuerte de lo que creíamos, y más goloso de lo que nos podemos permitir reconocer. Así que ahí estamos, en un pulso con las malditas –y deliciosas, y jugosas, y exquisitas- torrijas, en el que ponemos en juego nuestro honor, nuestra salud, y nuestra talla de pantalón. Pero es que las torrijas son a nosotros lo que la kriptonita es a Superman: una debilidad irrefrenable pero parte de lo que es en realidad (y nosotros lo que somos en realidad es unos gochos consumidores de azúcar en cantidades industriales, asumámoslo).

Diabetes y torrijas, del odio al amor

Si lo único que te juegas es lucir más o menos superficie carnal este verano, puedes permitirte el lujo de sucumbir ante la revolución de las torrijas. Pero si el obstáculo que se interpone entre las torrijas y tu más sincero amor hacia ellas inundando tu corazón es un problema de salud, tienes que pensártelo dos veces. La diabetes no es un castigo divino para aquellos que hayan acabado con las reservas de caña de azúcar allá por el Pleistoceno, qué va. La diabetes es una enfermedad crónica que afecta a la regulación de la glucosa en sangre. Los que padecen de diabetes (aunque hay varios tipos de diabetes con sus síntomas y tratamientos) tienen que vigilar el consumo de glucosa, ya que se acumula en su organismo pudiendo dañar los órganos y tejidos con graves repercusiones. Por eso es habitual que los diabéticos se mantengan alejados de algunos manjares tan exquisitos como son las torrijas. O al menos así era hasta el momento, por que a partir de ahora, torrijas y diabetes, diabetes y torrijas: “best friends forever”.

Cómo sobrevivir a la diabetes en Semana Santa

Ya va siendo hora de dejar de cumplir un castigo autoimpuesto por nuestra propia salud y empezar a disfrutar de la Semana Santa con postres típicos incluidos. Porque aunque padezcas de diabetes, hay ciertos truquitos que puedes emplear para vivir ese idilio no tan secreto con este postre efímero que tan poquito nos dura entre las manos.

Torrijas, allá vamos

Incluso La Federación de Diabéticos Españoles (FEDE) ha recomendado a los que padecen de diabetes que se animen este año y se sumen al consumo indiscriminado de torrijas, con ciertas precauciones, eso sí.

  • En vez de comprar tres kilos de torrijas en la panadería del barrio, prepáralas tú en casa, y sustituye el azúcar por sacarina o stevia.
  • Ten a mano pan de molde integral, leche desnatada, sacarina líquida o sirope de agave, para cocinar y disfrutar de unas torrijas dignas de alguna que otra Estrella Michelín.
  • No te des un atracón de torrijas el primer día de vacaciones, pero permítete un pequeño lujo cada día.

El consumo de torrijas, además de hacer las delicias de tu paladar, también te ayudará con la diabetes, porque si lo haces siguiendo con las indicaciones, contribuirá al control de la enfermedad. Así que dos pájaros de un tiro: disfrute y salud.

¿Hay vida más allá de las torrijas?

Pero no todo se reduce a las torrijas, que aunque hay quien cambiaría hasta a su abuela por un par de bocados, es posible que haya gente –gente rara y retorcida proveniente de otro planeta- a la que no le gusten las torrijas. Y puede que además, sean diabéticos. Pero no hay problema, porque la diabetes también está iniciando relaciones de cordialidad con otro tipo de dulces, como la “Mona de Pascua” o los buñuelos. El truco está en sustituir todos los excesos de glucosa por ingredientes aptos para diabéticos. Los buñuelos, por ejemplo, en vez de rellenos de crema los podemos tomar con una crema pastelera a base de  yemas de huevo, leche semidesnatada, harina de maíz y edulcorante, y saltándonos el último paso de rebozarlos concienzudamente en azúcar, cual cerditos en el barro.

En definitiva, con diabetes o sin ella, vienen días de sumergirnos en glucosa, pero podemos disfrutar a partes iguales del dulce y de la salud, así que contrata el mejor seguro de salud de lapoliza.com y nosotros horneamos tu tranquilidad mientras tú saboreas tus deliciosas torrijas recomendadas para todos los públicos, diabetes incluida.

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