Siniestros

Cuando se suscribe un seguro se crea una expectativa a favor del Tomador que se materializa cuando la aseguradora indemniza el daño causado por un siniestro de conformidad con el contrato de seguro. Es en ese momento, cuando se produce un siniestro, cuando se recibe la contraprestación al pago de la prima de una póliza de seguro contratada correctamente y será cuando dicha póliza surta sus plenos efectos para el Tomador del Seguro.

Es también en ese momento cuando la compañía debe demostrar su capacidad de servicio y eficacia, ya que por definición el asegurado ha sufrido un perjuicio patrimonial (en los seguros sobre los bienes) o un perjuicio personal (lesión o incapacidad en los seguros sobre personas) y está necesitado de ayuda y colaboración para la resolución del problema en que está inmerso.

¿Qué debemos hacer en caso de siniestro?

Hay algunas pólizas que requieren una serie de trámites o gestiones específicas para la resolución de los siniestros que les afectan, pero en términos generales podemos destacar dos normas en caso de siniestro:

Evitar la producción de un daño mayor

Si detectamos el siniestro lo primero que tenemos que hacer, si está en nuestra mano, es evitar que el daño ya producido se agrave o se produzcan nuevos daños. Por ejemplo, se rompe una tubería de agua y estamos mojando a nuestro vecino. Detectado el daño lo que procede es cortar el agua para evitar que siga cayendo y agrave los daños o cause otros mayores al propio vecino o a terceros.

Comunicar el siniestro con carácter inmediato a su compañía de seguros

Si queremos que la compañía de seguros actúe con eficacia y diligencia es esencial que pongamos en su conocimiento el siniestro en el momento de detectarlo. Esto permitirá que la compañía ponga en marcha los medios necesarios para reparar los daños producidos: enviar reparador o perito (según los casos), contactar con los perjudicados para atender su reclamación, dar las normas de actuación precisas al asegurado para aminorar las consecuencias del siniestro, etc. En cuanto al plazo para comunicar el siniestro, se suele hablar de 7 días naturales, pero dependerá de las circunstancias de cada caso para que se pueda ser más o menos flexible con el mismo. Es importante saber que si por negligencia, y a sabiendas de la ocurrencia del siniestro, el asegurado no comunica el mismo a la compañía, y de dicho retraso se derivan perjuicios adicionales y un agravamiento de los daños, el asegurador podrá disminuir su indemnización en la misma proporción.

Además de estas dos obligaciones básicas, es recomendable cuando sea factible el realizar un reportaje fotográfico de los daños sufridos y conservar los restos del siniestro, ambas cosas podrán ayudar al asegurador a valorar el importe de los daños sufridos y en consecuencia hacer una justa valoración de los mismos.

A continuación le facilitamos la información necesaria para que usted pueda comunicar sus siniestros a las aseguradoras con las que operamos online al objeto de que estas actúen de forma inmediata y eficiente.
Su información de siniestros…
Seguro de Automóvil
Seguro de Motos, ciclomotor y quad
Seguro de Hogar
Seguro de Caza
Seguro de Vehículos Clásicos